Cuanto tiempo entre cráneos y rosas ardiendo en llamas buscando la parte faltante que libera al maldito de un pecado convertido en falacia por un pensamiento y un sueño en donde solo se ve desolación y muerte, cuerpos por ambos costados y un hedor penetrante y molesto hasta para los lobos del inframundo recrean el escenario perfecto de furia entre los hombres, caminaban seres humanos pero sin orejas, ni ojos, ni oídos, ni narices, estos seres hablaron sin embargo por primera vez y decían (noche, noche, noche) un mundo en donde empezó a formarse la sangre en los cuerpos y nacieron gusanos sin huesos y sin fuerzas que estaban por todos lados se movían entre los escombros formando mensajes que decían lo que buscas está en otra parte.
Los azotamentes (también llamados ilícidos) son seres insidiosos, diabólicos y poderosos, los que todo el mundo teme. Doblegan la voluntad de otros y destruyen las mentes de sus enemigos.
Es una criatura extraña de unos 6 pies de alto, de aspecto humanoide. Su carne es correosa y malva y brilla con un frió limo. Su cabeza se asemeja a la de un pulpo con cuatro tentáculos, con un par de ojos blancos e hinchados, que lo hacen mas horripilante. De su boca, como la de una lamprea, chorrea un limo oleoso cuando la criatura no esta extrayendo los cerebros de sus presas vivas.
Son muy inteligentes y tremendamente egoístas pueden comunicarse verbalmente pero prefieren la telepatía
Suelen vivir en ciudades subterráneas entre doscientos y mil individuos, mas dos esclavos (como mínimo) por habitantes, estos esclavos están sometidos por los poderes psiónicos de esta raza. En el centro de estas ciudades se encuentra el cerebro anciano, un estanque con los cerebros de los ilícidos muertos en la ciudad.
Aunque compiten entre si están dispuestos a colaborar entre ellos para desentrañar algún oscuro y terrible secreto.



